El pasado día de Reyes, muchos niños en todo el país recibieron sus regalos en casa, con toda la familia alrededor y, en medio de una algarabía que generalmente es característica de fechas como esta.
Sin embargo, cientos de paraguayos quedaron impactados con las cartitas de los pequeños pacientes de sitios como el Hospital Pediátrico “Niños de Acosta Ñu” o el Hospital Nacional de Itauguá. Muchos de ellos, desde sus sitios de internación, en vez de camioncitos o muñecas, más bien pedían por un riñón o un corazón, de modo a lograr el tan anhelado trasplante que les regale una vida mejor.
“Un riñón nuevo, por favor”
En una de ellas, Liz Mabel Benítez, de tan solo 11 años, escribió: “Queridos Reyes, soy dializada y te pido para mi riñón nuevo, por favor”. Así como Liz, muchos otros niños pidieron de regalo aquello por lo que vienen esperando desde hace años, pero con un condimento muy significativo, unas caritas de felicidad o unos corazoncitos, plasmados en cada papel.
“Son niños atravesando situaciones extremadamente difíciles, y sus pedidos hablan más de esperanza que de resignación”
Precisamente, Melissa Sánchez, psicóloga infantil, se refirió a la manera en que estos chiquitos, a pesar de la situación en que se encuentran, afrontan sus vidas con mucha alegría y esperanza “Las cartas de estos niños conmueven profundamente, porque muestran algo muy genuino. Ellos viven su realidad con la honestidad emocional propia de la infancia”, refirió.
“Aunque sean pequeños, viven prácticamente hospitalizados, especialmente quienes atraviesan tratamientos prolongados; pero desarrollan una comprensión muy clara de su situación, no siempre desde lo médico, pero sí desde lo que sienten, lo que esperan y lo que necesitan para transitar el proceso que están viviendo, tanto ellos como su entorno”, prosiguió.
Para la profesional, la valentía que vemos en estos chicos, no implica que no tengan miedo, sino que han aprendido a convivir con su realidad. “Muchas veces los niños son incluso más resilientes y auténticos en la expresión de sus emociones que los adultos”.
“La figura de los Reyes Magos aparece como un canal simbólico para expresar deseos profundos, incluso aquello que no siempre se puede decir de otra manera”
“El hospital se vuelve parte de su mundo cotidiano, y los adultos que los rodean, familias y equipos de salud, influyen profundamente en cómo elaboran esa experiencia. Cuando hay palabras sinceras, contención emocional y presencia afectiva, los niños suelen responder con una fortaleza que muchas veces sorprende”, continuó.
En relación a cómo tratar este tema, la psicóloga explicó que es fundamental hacerlo con respeto, sin romantizar el sufrimiento ni exponerlos como héroes. “Son niños atravesando situaciones extremadamente difíciles, y sus pedidos hablan más de esperanza que de resignación. La figura de los Reyes Magos aparece como un canal simbólico para expresar deseos profundos, incluso aquello que no siempre se puede decir de otra manera”, finalizó.