El final que encontró el pequeño Alexander Espinoza, de solo 11 años, en zona de Ñeembucu tras llevar desaparecido cuatro días, instaló una vez más la preocupación de la ciudadanía hacia los pequeños con Trastorno del Espectro Autista (TEA).
Alexander, aparentemente había escapado de su hogar y, en algún momento perdió totalmente la noción de en dónde se encontraba. Lamentablemente, se topó con el peor final posible y hoy, desde la Asociación de Padres y Tutores de Personas con Autismo en Paraguay (TEA Py), dieron a conocer un comunicado titulado “Perdón Alexander”, en referencia a que como sociedad, aún ignoramos mucho de lo que implica la protección y el cuidado de niños con dicha condición:
Perdón Alexander
Te fallamos como sociedad.
Te vieron.
Te vimos solo, desorientado, vulnerable… y aun así muchos eligieron mirar hacia otro lado. Tal vez porque todavía hay quienes no comprenden esta condición. Tal vez porque falta información, empatía y humanidad.
No comprendieron tu condición.
Además, el texto habla de que el niño tenía cierta fijación por el agua, lo que lo había llevado a acercarse a la zona en la que finalmente se encontró su cuerpo. “No entendieron tu fijación con el agua, ni que para vos no existía el peligro como lo vemos los demás. No viste riesgo, no viste amenaza; solo seguiste lo que tu mente y tus sentidos te llevaban a buscar”, se puede leer.
El escapismo, entre las situaciones más comunes y peligrosas
El comunicado habla también de que los chicos con Trastorno del Espectro Autista, suelen tender a escaparse de casa, pues justamente, el escapismo se encuentra entre las situaciones más riesgosas que suelen presentarse en dicho entorno.
“En el autismo, el escapismo es real. Puede darse por una crisis, por una saturación sensorial o incluso por una travesura. Y puede ocurrir en un pestañeo, aun cuando se toman medidas y se hace todo lo posible”, menciona.
Diana Villalba, presidenta de TEA Py, explicó sobre el tema, que el escapismo suele darse por diferentes circunstancias. “Puede que se encuentre abrumado, ya sea por algún sonido fuerte, muchos estímulos, o simplemente por la sensación de aventurarse”, aseguró.
Estrategias de prevención y manejo de casos de escapismo
Con todo esto, queda claro que el escapismo es definitivamente un reto para las familias con chicos con TEA. Por ello, es crucial prevenirlo o, si ya se dio el escape, tratarlo de la siguiente manera:
-Anticipación y rutinas: Rutinas predecibles y apoyos visuales (horarios) reducen la ansiedad.
-Identificación: Usar pulseras o etiquetas con información de contacto.
-Entorno seguro: Modificar el hogar y los espacios para reducir riesgos.
-Apoyos sensoriales: Entender y manejar los desencadenantes sensoriales.
-Habilidades de seguridad: Enseñarles sobre peligros y cómo responder.
-Intervención profesional: Buscar ayuda especializada para protocolos de contención seguros.
-Red de apoyo: Conectar con otras familias para compartir experiencias y recursos.
Finalmente, el comunicado posteado por TEA py, reza lo siguiente:
Acompañar el autismo sin apoyo, sin redes y sin políticas reales simplemente no se puede, sobre todo cuando hay que trabajar, sostener un hogar y sobrevivir día a día.
Hoy te lloramos.
Hoy te pedimos perdón.
Y hoy también exigimos que tu historia no sea ignorada.
Exigimos el cumplimiento efectivo de la Ley 6103/2018.
Porque las leyes deben proteger vidas, no quedar en el papel.
Que tu nombre sea memoria.
Que tu historia nos obligue a cambiar.
Descansa en Paz campeón.