10 ene. 2026

Verano y niñez: cuidados clave para prevenir accidentes y proteger la salud

Con la llegada del verano y las altas temperaturas, los niños pasan más tiempo al aire libre, en piscinas, playas, patios y colonias de vacaciones.

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Si bien esta etapa es sinónimo de diversión y descanso, también representa un período de mayor exposición a riesgos que pueden evitarse con información y cuidados adecuados.

La pediatra Dra. Ana María González, especialista en salud infantil, advierte que “durante el verano se incrementan las consultas por quemaduras solares, deshidratación y accidentes domésticos o acuáticos, muchos de los cuales son totalmente prevenibles”.

Cuidado de la piel: el sol no es un juego

La exposición prolongada al sol, especialmente entre las 10:00 y las 16:00, puede provocar quemaduras solares, insolación y aumentar el riesgo de problemas dermatológicos a largo plazo.

“La piel de los niños es más sensible que la de los adultos. Una quemadura solar en la infancia deja una huella que puede tener consecuencias en la adultez”, explica la profesional.

Recomendaciones clave:

• Usar protector solar con FPS 30 o superior, reaplicando cada 2 horas.

• Colocar el protector 20 a 30 minutos antes de la exposición.

• Utilizar gorros, lentes de sol y ropa clara o con protección UV.

• Evitar la exposición directa al sol en horarios críticos.

Hidratación constante y alimentación liviana

El calor favorece la deshidratación, sobre todo en niños que juegan de forma intensa y no reconocen la sensación de sed.

“La hidratación debe ser permanente, incluso si el niño no la pide. El agua debe ser la principal fuente de hidratación”, señala la Dra. González.

Consejos prácticos:

• Ofrecer agua varias veces al día.

• Evitar bebidas azucaradas o muy frías.

• Priorizar frutas frescas y comidas livianas.

• Prestar atención a signos de deshidratación: decaimiento, boca seca, orina oscura.

Peligro de ahogamiento: vigilancia activa siempre

Uno de los mayores riesgos del verano son los accidentes por inmersión. El ahogamiento es una de las principales causas de muerte accidental en la infancia.

“El error más común es creer que ‘no va a pasar nada’ o confiar en flotadores. Ningún dispositivo reemplaza la supervisión constante de un adulto”, advierte la pediatra.

Medidas fundamentales:

• Nunca dejar solos a los niños cerca del agua, ni por segundos.

• Mantener cercadas las piscinas cuando no están en uso.

• Evitar el uso exclusivo de inflables como método de seguridad.

• Enseñar a los niños normas básicas de seguridad acuática según su edad.

Otros riesgos frecuentes en vacaciones

Además del sol y el agua, en verano aumentan los accidentes domésticos:

• Caídas.

• Golpes.

• Intoxicaciones por productos de limpieza.

• Picaduras de insectos.

La especialista recomienda mantener productos peligrosos fuera del alcance, usar repelente adecuado para niños y revisar los espacios de juego.

Un verano seguro también es un verano feliz

“El objetivo no es limitar la diversión, sino acompañarla con responsabilidad. Un adulto atento puede marcar la diferencia entre un susto y una tragedia”, concluye la Dra. González.

El verano puede ser una etapa inolvidable para los niños, siempre que los adultos asuman un rol activo en la prevención. Informarse, anticiparse y cuidar es la mejor forma de disfrutar sin riesgos