14 ene. 2026

“Soñamos con que las estadísticas lleguen a cero”: el llamado del sistema de salud contra la pirotecnia

Cada diciembre se reactiva una problemática que persiste en el sistema de salud paraguayo, las quemaduras causadas por el uso de pirotecnia, un tipo de lesión que, si bien es prevenible, continúa dejando víctimas, especialmente entre niños y adolescentes.

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Con la proximidad de las celebraciones, el Ministerio de Salud Pública lanzó una nueva campaña de concienciación orientada a reducir los accidentes relacionados con fuegos artificiales. El objetivo es claro y ambicioso, erradicar por completo las quemaduras por pirotecnia.

“Soñamos con que las estadísticas lleguen a cero”, afirmó el Dr. Saúl Zaputovich, director del Centro Nacional de Quemaduras y Cirugías Reconstructivas (CENQUER), uno de los principales centros de referencia del país para el tratamiento de este tipo de lesiones.

Menos casos, pero el riesgo sigue latente

De acuerdo con datos del sistema de vigilancia sanitaria, Paraguay registra una disminución sostenida de los casos de quemaduras por pirotecnia en los últimos cuatro a cinco años, una tendencia que las autoridades atribuyen a campañas preventivas más intensas, mayor difusión en medios y un cambio gradual en la conducta social.

No obstante, cada temporada festiva siguen ingresando pacientes al sistema público, principalmente durante las semanas previas y posteriores a Navidad y Año Nuevo. Las estadísticas sanitarias muestran que:

• Más de la mitad de los casos corresponden a menores de 18 años.

• Los niños de entre 5 y 14 años concentran el mayor número de lesiones.

• Las zonas del cuerpo más afectadas son manos, dedos, rostro, cuello y ojos, áreas altamente expuestas al momento de la manipulación.

• En casos graves, las quemaduras derivan en internaciones prolongadas, cirugías reconstructivas y secuelas funcionales o estéticas permanentes.

Desde el CENQUER señalan que, aunque el número total de pacientes haya disminuido, la gravedad de algunas lesiones sigue siendo alarmante, especialmente cuando se trata de explosivos de fabricación casera o de procedencia irregular.

El impacto que va más allá de la lesión física

Las quemaduras por pirotecnia no solo representan un problema médico inmediato. Según especialistas, estas lesiones pueden tener consecuencias emocionales, psicológicas y sociales de largo plazo, en particular en niños.

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“Un niño con quemaduras visibles puede enfrentar problemas de autoestima, estigmatización escolar y dificultades emocionales que requieren acompañamiento psicológico”, explican desde el área de salud mental del Ministerio. A esto se suma el impacto económico para las familias, que muchas veces deben afrontar traslados, tratamientos prolongados y ausencias laborales.

Tradiciones, descuidos y una falsa sensación de seguridad

Uno de los factores más complejos de abordar es la normalización del uso de pirotecnia en el entorno familiar. Muchas veces, los adultos consideran que ciertos artefactos —como petardos pequeños, estrellitas o fosforitos— no representan un peligro real.

Sin embargo, los especialistas advierten que no existe pirotecnia segura, especialmente cuando es manipulada por niños o en contextos donde hay distracciones, consumo de alcohol o falta de medidas de seguridad.

“El riesgo aumenta cuando se combinan varios factores: curiosidad infantil, falta de supervisión y adultos que minimizan el peligro”, señaló Zaputovich, al insistir en que el mejor accidente es el que no ocurre.

Recomendaciones para padres y cuidadores

Desde el Ministerio de Salud y el CENQUER reiteran una serie de recomendaciones fundamentales para prevenir accidentes durante las fiestas:

• No permitir que niños ni adolescentes manipulen pirotecnia, ni siquiera bajo supervisión adulta.

• Evitar el uso de fuegos artificiales dentro del hogar o en reuniones familiares.

• No encender pirotecnia si se consumió alcohol o si hay personas distraídas alrededor.

• No intentar reencender artefactos que fallaron.

• Mantener a los niños alejados incluso cuando la pirotecnia es manipulada por adultos.

• Ante una quemadura, no aplicar hielo, pasta dental, aceites ni remedios caseros y acudir de inmediato al centro de salud más cercano.

Las autoridades recuerdan que la rapidez en la atención médica puede marcar la diferencia entre una lesión leve y una secuela permanente.

Un compromiso social para alcanzar el objetivo

Si bien las cifras muestran avances, el desafío sigue siendo cultural. Para el sistema de salud, alcanzar estadísticas cero no es solo una meta sanitaria, sino un compromiso social que involucra a familias, comunidades, comercios y autoridades.

“Celebrar no debería implicar poner en riesgo una vida, y mucho menos la de un niño”, enfatizó el director del CENQUER. En ese sentido, instó a repensar las tradiciones y optar por formas de celebración más seguras, inclusivas y responsables.

El mensaje es contundente: cada quemadura es evitable, y cada decisión responsable acerca un poco más al país al objetivo de que las fiestas de fin de año se vivan sin dolor ni consecuencias irreversibles.