Días atrás, en España tuvo lugar uno de los hechos más dolorosos de los últimos diez años cuando, un tren que hacía el trayecto de Málaga a Madrid, descarriló e invadió la vía contraria colisionando frontalmente contra otro tren. El trágico suceso se registró en Adamuz – Córdoba, dejó 43 fallecidos y más de un centenar de heridos.
Entre los sobrevivientes, una mujer de nombre Ana, rápidamente empezó a alzarse con la atención de todo, pues la misma viajaba en el tren en compañía de su hermana Raquel (embarazada de cinco meses), y su perro Boro.
“Había gente que estaba muy bien, pero había también gente que estaba muy mal. Gente que veías que se te iba pero no podías hacer nada”, era el testimonio de la mujer desde hospital, tras ser socorrida por los servicios de emergencia junto con su hermana que quedó internada.
Un desesperado pedido de ayuda
“Ahora que, mi hermana está en observación y estamos esperando, aprovecho para buscar a mi perro. Si por favor pueden ayudarme a buscar a mi perro, lo queremos mucho y es familia también.”, fue incluso el pedido de ayuda que hizo la mujer en medio de un llanto desesperado.
Inmediatamente, mucha gente se puso en campaña para tratar de encontrar a Boro, a quien se lo empezó a observar en imágenes de video inmediatamente tras el accidente, caminando sin rumbo alrededor de un cercado, en una zona cercana al choque. Se pidió ayuda especializada, drones de búsqueda y personal con experiencia en rescate animal.
Así, mientras España seguía conmocionada por la tragedia, la búsqueda de Boro no se detuvo. Finalmente, este jueves y tras cuatro días sin señales de ningún tipo, el can fue rescatado por un grupo de buscadores. Había sufrido el embate de temperaturas bajo cero y de lluvias continuas, asustado y escapando de otros animales.
Al intentar capturarlo, el animal huyó asustado monte adentro, en plena lluvia, lo que dificultó aún más el rescate. En medio del caos, el estruendo y las heridas, el perro había logrado salirse del tren y, al verse solo y asustado, huyó hacia el monte, totalmente desorientado. En el lugar del accidente incluso se le había roto el collar de identificación.
La alegría de un milagroso reencuentro
Boro es un mestizo de las razas schnauzer y perro de aguas, negro, mayor y “muy asustadizo”, según su propia dueña. Fue adoptado en una casa protectora de Málaga e inmediatamente se convirtió en un integrante más de la familia.
El padre de las hermanas sobrevivientes, en entrevista con los medios había declarado que “no quiero que Raquel pregunte por él (Boro) cuando despierte, quiero que lo vea. A nivel psicológico será importante para ella”.
Las redes sociales, inmediatamente se llenaron con imágenes del reencuentro entre Boro y su familia. Fue Ana, una de sus dueñas y la que estuvo pidiendo a gritos por su regreso, quien lo abrazó y al mismo tiempo prometió que lo cuidará muchísimo más. Karen también despertará y podrá ver a su mascota, además de saber que su bebé se encuentra bien.
Un desenlace que cierra una búsqueda marcada por la angustia y la esperanza. Esta historia lleva un fuerte mensaje: la certeza de que, en medio de una tragedia devastadora, también ha habido lugar para la vida.