30 nov. 2025

La sandía, protagonista del verano, pero con límites saludables

Con la llegada del verano y las altas temperaturas, la sandía vuelve a reinar en puestos callejeros, supermercados y ferias agrícolas. Su dulzura, frescura y precio accesible la convierten en la fruta preferida de miles de familias paraguayas.

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Sin embargo, especialistas del Departamento de Alimentación y Dietoterapia del Hospital de Clínicas recomiendan no abusar de su consumo y mantener ciertos cuidados para evitar efectos adversos en la salud.

Una fruta refrescante, pero no ilimitada

La sandía es 92% agua, lo que la coloca entre los alimentos más hidratantes. Aporta antioxidantes, vitaminas y es baja en calorías. Pero los nutricionistas remarcan que “no existe fruta sin límite” y que su consumo excesivo puede generar molestias digestivas, picos de glucosa y problemas en personas con condiciones metabólicas.

Aunque es una fruta de fácil digestión, su alto contenido de agua y fructosa puede provocar:

• Distensión abdominal

• Diarrea o heces blandas

• Sensación de empacho

• Náuseas en personas sensibles a la fructosa

• Mayor necesidad de orinar debido a su efecto diurético

Estos síntomas se vuelven más frecuentes cuando la ingesta supera la porción recomendada.

¿Cuál es la porción diaria recomendada?

Los expertos del Hospital de Clínicas sugieren una porción controlada para evitar desbalances:

• Adultos sanos: 150 a 200 gramos por porción (equivale a una taza de cubos).

• Consumo diario máximo: hasta 2 porciones en días de mucho calor (300 a 400 gramos).

• Diabéticos: no más de 1 porción por día y siempre acompañada de una fuente de fibra o proteína para disminuir el impacto glucémico.

• Niños: entre 80 y 120 gramos por vez, dependiendo de la edad.

Superar estas cantidades puede elevar la carga de azúcares ingeridos y sobrecargar la digestión.

Advertencia especial para diabéticos, hipertensos y pacientes renales

Los nutricionistas destacan que, aunque la sandía parezca “inofensiva”, su composición puede afectar a ciertos grupos:

Diabéticos

• Tiene índice glucémico alto, lo que significa que se absorbe rápidamente.

• Consumir grandes cantidades puede elevar la glucosa postprandial.

• Se recomienda acompañarla con frutos secos, yogur natural o una comida rica en fibra.

Personas con insuficiencia renal

• La sandía contiene potasio, un mineral que debe regularse estrictamente.

• El exceso puede causar arritmias u otras complicaciones si los riñones no filtran adecuadamente.

• Deben consultar a su nefrólogo antes de consumirla con frecuencia.

Hipertensos

• Aunque no sube la presión, su efecto diurético puede interactuar con ciertos medicamentos.

• Por eso se recomienda moderación y evitar consumirla en grandes cantidades de una sola vez.

Manipulación y conservación: el otro gran riesgo del verano

La venta callejera es común en el país durante la temporada de sandías. Pero esto también expone la fruta a temperaturas extremas, polvo y contaminación.

Los especialistas recomiendan:

• Comprar sandías enteras, evitando las cortadas al aire libre.

• Revisar que la cáscara esté firme, sin golpes profundos ni grietas.

• Lavar bien la superficie antes de cortarla.

• Conservar en heladera una vez abierta, tapada o en recipiente hermético.

• Consumir en máximo 24 a 48 horas después de cortarla.

• No ingerir si tiene olor ácido, textura babosa o sabor fermentado.

Cada verano se registran casos de gastroenteritis por consumo de frutas expuestas al sol durante horas, advierte el Ministerio de Salud.

Beneficios respaldados por la ciencia

A pesar de las precauciones, la sandía sigue siendo un alimento muy valioso cuando se consume correctamente:

• Rica en licopeno, antioxidante que protege el corazón y reduce inflamaciones.

• Contiene citrulina, que ayuda a la recuperación muscular y mejora la circulación.

• Es baja en calorías: unos 30 kcal por cada 100 g.

• Su alto contenido de agua ayuda a mantener la hidratación y evitar golpes de calor.

• Aporta vitamina C, vitamina A y compuestos fenólicos.

Por ello, el Hospital de Clínicas recomienda incorporarla dentro de una dieta equilibrada.

El auge de la temporada: consumo responsable

Cada año, la temporada de sandías en Paraguay genera alta demanda en los mercados. Pero los especialistas enfatizan que la fruta no debe verse como un “alimento libre”.

“La clave está en la porción. La sandía es saludable, pero en exceso puede ir en contra de nuestro bienestar”, indica el equipo de Alimentación y Dietoterapia del Hospital de Clínicas.

Aconsejan intercalar su consumo con melón, piña, duraznos y frutas cítricas para mantener variedad y evitar sobrecargar el organismo