Esta medida busca reducir la morosidad, que tuvo un aumento del 14% al 28% desde la pandemia. Principalmente afecta a los clientes de baja tensión. Si los usuarios se retrasan en dos cuotas, perderán el fraccionamiento y se les aplicarán nuevamente los recargos por mora.
Por otra parte, mencionó que también habrá beneficio para clientes abastecidos en baja tensión que se encuentran al día en el pago de sus facturas. Los mismos podrán acceder a un aumento de carga con exoneración en el pago de los derechos de conexión, como cambio de monofásico y trifásico.