El arquitecto Gonzalo Garay, miembro del Consejo de Desarrollo de Asunción, un órgano que funciona como una gran comisión vecinal, habló sobre la situación crítica en la que se encuentra la capital. “Asunción está en un estado deplorable, con una infraestructura deteriorada, calles en mal estado y una gestión pública que no da respuestas”, señaló Garay. Para él, la solución pasa por crear una estructura más sólida e independiente que pueda incidir sobre los responsables de ejecutar los cambios necesarios.
“Estamos creando una estructura más sólida y con independencia”, afirmó Garay, destacando que el Consejo no pretende reemplazar al sector público, sino ejercer presión para que las instituciones y autoridades asuman sus responsabilidades. “Generalmente, no les importa hacer nada por la ciudad”, denunció, subrayando la falta de compromiso de los actuales administradores.
Ante la pregunta de qué se puede hacer para revertir esta situación, Garay es claro: “Hay que comenzar por un proyecto integral de modernización que incluya educación, salud y una reforma profunda del Estado Municipal”. Según él, es esencial que la administración municipal actual reconozca sus falencias y comience a trabajar en un plan de largo plazo que permita abordar los problemas estructurales de la ciudad. “Una ciudad como Asunción, que tiene enormes conflictos, debilidades y amenazas, también tiene fortalezas, como su ubicación geoestratégica y el capital privado que se podría movilizar para su renovación”, explicó.
“Que Asunción vaya para adelante le conviene a todos”
El arquitecto mencionó casos como el del metrobús, un proyecto que, aunque mal gestionado, pudo haber sido corregido con el apoyo técnico adecuado. “Mataron el metrobús, pero no lo reemplazaron por otro proyecto. Necesitamos propuestas, no solo protestas”, afirmó Garay, señalando que el Consejo de Desarrollo de Asunción busca precisamente eso: impulsar proyectos concretos que permitan un cambio real en la ciudad.
¿Es posible un cambio? Garay cree que sí, pero advierte que no será inmediato ni fácil. “El proyecto urbano sin una buena gestión no sirve de nada. Nos falta gestión y el sector público no quiere ni sabe gestionar”, criticó. No obstante, ve en el Consejo una oportunidad para incidir en las políticas públicas y movilizar al sector privado, proponiendo, por ejemplo, incentivos fiscales para atraer inversiones que puedan transformar la ciudad. “En otros países, como Costa Rica, se eximen de impuestos a las nuevas inversiones durante varios años. Eso es lo que necesitamos aquí”, sugirió.
En definitiva, Garay subraya que Asunción tiene el potencial para convertirse en una ciudad moderna y bien gestionada, pero para ello es necesario que todos los sectores involucrados se comprometan con la transformación. “Hay que arreglar el avión en vuelo, no podemos esperar resolver todo en 24 horas”, concluyó, llamando a un esfuerzo conjunto entre el sector público, privado y la sociedad civil para lograr un cambio duradero.