Semana atrás arribaron al país los restos de Walter Villalba, compatriota hallado muerto debajo de un puente en Bolivia, presumiblemente tras ser asesinado por un grupo de jóvenes que lo sacaron de una discoteca.
Los familiares del fallecido habían mostrado cierta indignación por la forma en que llegó el cuerpo, en una especie de caja de encomienda, pero según Guillermo Osorio, titular de la Secretaría de Desarrollo para Repatriados y Refugiados Connacionales (Sederrec), el cuerpo llegó en condiciones correctas.
“El 100% de los casos llegan de esa manera, todos los cuerpos llegan en bodega del avión, con el ataúd correspondiente, con la caja y en algunos casos vienen lacrados, dependiendo la situación del fallecimiento. Para repatriar un cuerpo se cumplen disposiciones internacionales que hay que respetar”, explicó.
En otras palabras, los restos de Villalba llegaron en un ataúd que a su vez fue colocado en una caja para mayor seguridad y conservación. “Pagamos alrededor de 4500 dólares para la repatriación del cuerpo y fue en tiempo récord prácticamente”, añadió.
Más paraguayos fallecidos que en 2024
Osorio, se refirió además a la cantidad de restos de compatriotas traídos al país en lo que va del año. “En 2024 se dieron 400 repatriaciones, mientras que este 2025 ya vamos por los 370. Con esto podemos asegurar que sobrepasaremos los números del 2024 atendiendo a que en promedio, un paraguayo y medio fallece por día en tierras extranjeras”. Vale además decir que, el 90% de los casos de paraguayos fallecidos se da de Argentina.
Procedimiento para repatriar
-Dentro de los 5 días del fallecimiento, se debe abrir un expediente en las oficinas de la Secretaría Nacional de Repatriados. Mientras tanto, algún familiar o amigo que se encuentra en el extranjero, tiene que acercarse al consulado paraguayo para notificar sobre la situación de fallecimiento.
-Una vez abierto el expediente, la Secretaría toma intervención y se pone en comunicación con el consulado que corresponda para iniciar el proceso de repatriación.
-Una vez que fallece un paraguayo en el extranjero, y como en casos como el de Bolivia, donde el tema se judicializó, se espera una liberación del cuerpo para quela funeraria realice luego un estudio para el proceso de la tanatopraxia, para la conservación del cuerpo.
-Una vez que el cuerpo se encuentra apto para su envío, la funeraria se encarga de hacer toda la documentación de rigor, conseguir el certificado de defunción y lo más importante, conseguir un vuelo para poder repatriar el cuerpo.
-El tiempo que puede pasar para la llegada del cuerpo al país puede variar dependiendo de las circunstancias del fallecimiento. De España tiende a llegar de entre 10 a 15 días, de Argentina en unas 48 horas, etc.
“El cuerpo, como ya mencionamos anteriormente, viene en bodega porque no puede venir de otra manera. Además, hay un costo que se abona a la aerolínea y que no cubre Repatriados, que es la guía de traslado, caos que comentamos a las familias. Son alrededor de G. 700.000 que se pagan ahí mismo, se les entrega unas documentaciones y con eso queda finiquitado el procedimiento para que la familia pueda disponer del cuerpo”.
“Paraguay es el único país de América que tiene este beneficio de la repatriación para sus connacionales. Tenemos muy arraigado ese último adiós para nuestros familiares”
Otros datos
Entre las causas más comunes de muerte de compatriotas en el exterior, la más común es por enfermedad, con pacientes que van a tratarse a otros países; la segunda es por accidente, y finalmente, por asesinatos y demás.
El costo de la repatriación varía dependiendo del país. Por ejemplo, en Argentina tiene un costo de entre 2.000 a 2.500 dólares, mientras que traer un cuerpo de España le significa a la Secretaría de Repatriados entre 5.000 a 5.500 euros.
“Paraguay es el único país de América que tiene este beneficio de la repatriación para sus connacionales. Tenemos muy arraigado ese último adiós para nuestros familiares y la Secretaría cumple un rol muy importante para toda esa gente que vive en el extranjero”, terminó diciendo el entrevistado.