02 feb. 2026

El ejercicio físico, un escudo frente al estrés crónico

En los últimos años, el estrés crónico se convirtió en uno de los principales problemas que afectan la salud mental de la población.

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Las extensas jornadas laborales, la presión académica, la incertidumbre económica y la constante exposición a la tecnología provocaron que muchas personas vivan en un estado permanente de tensión. A diferencia del estrés ocasional, que puede ser una respuesta natural del organismo ante un desafío puntual, el estrés crónico se mantiene en el tiempo y genera un desgaste progresivo tanto físico como emocional.

Entre sus principales consecuencias se encuentran el insomnio, la fatiga constante, la irritabilidad, los problemas de concentración y un mayor riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares, trastornos de ansiedad y depresión.

El ejercicio físico como herramienta de protección

Frente a este panorama, especialistas en salud coinciden en que el ejercicio físico regular es una de las herramientas más eficaces para prevenir y reducir los efectos del estrés prolongado. La actividad física no solo contribuye al fortalecimiento del cuerpo, sino que también cumple un rol fundamental en el equilibrio emocional.

La psicóloga clínica Ana López, especialista en manejo del estrés, explica que “el ejercicio permite liberar la tensión acumulada en el cuerpo y ayuda a regular el sistema nervioso. Cuando se practica de forma constante, la persona desarrolla una mayor capacidad para enfrentar situaciones de presión”.

Beneficios fisiológicos y emocionales

Desde el punto de vista biológico, el ejercicio estimula la liberación de neurotransmisores como las endorfinas, la serotonina y la dopamina, sustancias relacionadas con el bienestar, el placer y la estabilidad emocional. Al mismo tiempo, reduce los niveles de cortisol, la hormona asociada al estrés.

Estos cambios tienen un impacto directo en la calidad del sueño, el estado de ánimo y la energía diaria. “Dormir mejor y sentirse con más vitalidad son dos de los primeros beneficios que las personas notan cuando incorporan el ejercicio a su rutina”, señala López.

No es necesario el alto rendimiento

Uno de los aspectos más importantes que destacan los profesionales es que no se requiere realizar actividad física de alta intensidad para obtener beneficios. Actividades moderadas como caminar, andar en bicicleta, nadar o practicar yoga pueden ser suficientes si se realizan de manera regular.

“Lo fundamental es la constancia y que la actividad sea acorde a las posibilidades de cada persona. El ejercicio debe ser un espacio de bienestar, no una fuente adicional de presión”
Psicóloga clínica Ana López.

El impacto del ejercicio en la autoestima y la resiliencia

Además de los beneficios físicos, el ejercicio contribuye al fortalecimiento de la autoestima y la percepción positiva de uno mismo. Alcanzar pequeños objetivos, como mantener una rutina semanal, genera una sensación de logro que influye directamente en la confianza personal.

Asimismo, la actividad física favorece el desarrollo de la resiliencia emocional, es decir, la capacidad de adaptarse y recuperarse frente a situaciones adversas. Las personas físicamente activas suelen manejar mejor la frustración y el estrés cotidiano.

El ejercicio como parte de un enfoque integral de salud

Los especialistas recomiendan que el ejercicio forme parte de un enfoque integral de cuidado de la salud, acompañado de una alimentación equilibrada, descanso adecuado y, cuando sea necesario, apoyo psicológico profesional.

“Incorporar movimiento a la vida diaria es una inversión en salud a largo plazo. El ejercicio no reemplaza otros tratamientos, pero sí los complementa de manera muy efectiva”, concluye López.

Un hábito necesario en la vida moderna

En una sociedad cada vez más acelerada, el ejercicio físico deja de ser una opción y se convierte en una necesidad. Destinar tiempo al movimiento corporal no solo mejora la condición física, sino que actúa como un escudo protector frente al estrés crónico, ayudando a preservar la salud mental y emocional, finalizó.