Una situación de nunca acabar viven pobladores del barrio centro de San Lorenzo, señalan que jóvenes se instalan frente a una bodega y no dejan a dormir a vecinos a la redonda. Agregan que cada viernes comienzan con músicas a todo volumen, dejando sin poder descansar a trabajadores.
Además, entre la ronda de tragos se desarrollan grescas y hasta accidentes de tránsito debido al alto consumo de alcohol. Piden que agentes policiales intervengan y que la Fiscalía de cese final a la situación sistemática de la que son víctimas.