27 mar. 2026

Primer “crimen por placer” en Paraguay: Gisella e Isaías, los nombres detrás del hecho ocurrido hace 12 años

En septiembre de 2017, se dictaba la condena de un acto caratulado como el primer crimen por placer en el país. 40 años de prisión para una pareja que eligió una víctima de entre 37 posibles, “celebró” lo realizado y hasta tenía pensado ir por más.

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El 8 de febrero de 2014, se registraba un crimen que marcaría un antes y un después en la historia de la justicia paraguaya. Agustín Bogado, de 32 años, quien se dedicaba a la locución radial, fue cruelmente asesinado por una pareja, en el interior de su vivienda ubicada en el barrio San Cristóbal de Asunción.

Isaías Raúl Torres, junto con su pareja Gisella Eliana Milea Otto, ambos de 27 años, cometieron el hecho por “mero placer”. Años después fueron condenados a 30 años de prisión, más 10 años de medida de seguridad.

Un crimen bien preparado
Durante el juicio que tuvo veredicto final recién en 2017, se supo que, Torres (argentino) y Otto, se encargaban de ofrecer favores sexuales a través de un perfil falso en redes sociales para elegir a su potencial víctima, y fue así como la mujer sedujo al radialista, de entre un total de 37 “candidatos”, según la investigación.

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La mujer se citó con Agustín Bogado directamente en la casa del mismo. Gisella llegó, se saludaron y mientras ingresaba al interior de la vivienda, Isaías Torres permaneció oculto en el patio. Ya en el interior, Otto entabló una charla con la víctima en una de esas, su cómplice logró ingresar a la casa, golpeó en la cabeza a Agustín con una manopla de hierro, mientras que la mujer se realizó una especie de llave para que no intentara defenderse.

Bogado agonizó en el piso durante varios minutos, falleciendo luego, a causa de un politraumatismo craneoencefálico. Inmediatamente, y sin ningún tipo de remordimiento, la pareja fue hasta un motel donde “celebraron” el hecho teniendo relaciones sexuales.

Los mensajes del terror
Después de cometer el asesinato, la pareja siguió compartiendo su felicidad por el “placer”
que les generó haber realizado semejante ilícito. “Yo desde los 12 quise encontrar a alguien como vos, en el sentido de un compañero que mate conmigo, y te conocí”, fue uno de los más de 4.000 mensajes que intercambiaron.

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Agustín Bogado, la víctima.

Manifestaron incluso la intención de cometer otros crímenes haciendo hincapié en que las futuras víctimas tenían que poseer mayores recursos económicos. Entre las pruebas también hubo testificales de la hermana y de la vecina de la víctima, que demostraron que Agustín era una persona muy querida y que no tenía enemigos.

Bogado Quintana fue encontrado sin vida esa misma mañana del 8 de febrero del 2014 por su hermana menor, con vivía y que volvía de un viaje de fin de semana.

El primer crimen por placer en Paraguay
Fue recién el 18 de septiembre de 2017, cuando se dictó la condena condenatoria de 40 años para ambos asesinos. La magistrada Mesalina Fernández, junto a Gloria Hermosa y Alba González, hicieron historia al caratular por primera vez en la historia del Paraguay un “crimen por placer”.

Torres fue detenido en abril del 2014, mientras que Gisella fue capturada recién en agosto, en su casa de Atyrá. Más tarde, se supo que la propia madre de Agustín tuvo la valentía de encarar al asesino para que le revelara quién fue su cómplice, y en ese encuentro le dio el nombre de su pareja.

El fin de ambos
Gissella Eliana Milea Otto se quitó la vida en su celda de El Buen Pastor en el año 2018, mientras que recientemente, el pasado 18 de febrero Isaías Raúl Torres encontró la muerte en la Penitenciaría Regional de Villarrica, tras sufrir una descompensación.

Médicos forenses que trataron a los asesinos, llegaron a la conclusión de que ambos se encontraban en posesión de sus facultades mentales y en condición de discernir la naturaleza de sus actos y las consecuencias de los mismos. Es más, sobre el área afectiva y emocional de Gisella Milea, la conclusión fue que denotaba una imperiosa necesidad de gratificación inmediata.