26 mar. 2026

La devastadora experiencia de enterrar a un hijo: “Este tipo de dolor no se supera”

Tras siete largos y dolorosos días, finalmente hoy despiden al pequeño Tobías, ,el pequeño que fuera llevado por fuertes raudales en zona de San Lorenzo. Ahora, la familia deberá atravesar un largo proceso de luto.

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Finalmente, el cuerpo encontrado en zona de Capiatá el pasado miércoles corresponde a Tobías, el pequeño que hace siete días fuera tragado por el raudal en zona de San Lorenzo cuando, según dicen, se disponía a ir a la despensa.

El propio médico forense Pablo Lemir, quien tuvo el durísimo trabajo de realizar la autopsia del cuerpo del pequeño que encontró un triste final a sus cortos 12 años, mencionó en Radio Monumental que “lo que más siempre me toca son los niños, porque el adulto, para bien o para mal, llegó a desarrollar su historia y ciclo. Pero con los chicos se corta la historia, se les corta un mundo de posibilidades y eso nos afecta a los padres conscientes”, afirmó.

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Ahora, la familia de Tobías y, especialmente sus padres, deberán pasar por un largo proceso de luto, pues hacerse a la idea de que un hijo o un hermano ya no estará en casa, es sumamente complicado.

Interrumpe profundamente la narrativa familiar
Melissa Sánchez, profesional psicóloga, explica el impacto profundo que genera en los padres, la pérdida de un hijo. “La pérdida de un hijo es una de las experiencias más devastadoras y desorganizantes que una persona puede atravesar. Esta vivencia interrumpe profundamente la narrativa de la vida familiar y puede fracturar el sentido de seguridad y el proyecto vital construido hasta ese momento”, empezó diciendo.

Comentó además que, la muerte de un hijo implica un proceso de duelo de alta complejidad, que puede estar acompañado de un vacío emocional profundo, tristeza extrema, alteraciones en la vida cotidiana y un fuerte impacto en la estructura familiar.

“La pérdida de un hijo es una de las experiencias más devastadoras y desorganizantes que una persona puede atravesar. Esta vivencia interrumpe profundamente la narrativa de la vida familiar”
Melissa Sánchez, psicóloga

“Este duelo no es lineal ni breve, y en muchas situaciones requiere un abordaje interdisciplinario que contemple no solo a los padres, sino también a los hermanos y al entorno cercano. En este caso particular (de Tobías), es importante recordar que tenía hermanos, quienes también atraviesan su propio proceso de comprensión y adaptación ante una pérdida de esta magnitud, por lo que requieren intervención y acompañamiento”, agregó.

Finalmente, aclaró que es un dolor que nunca se supera, aunque todo tipo de apoyo ayudará a hacerlo más llevadero. “Este tipo de dolor no se ‘supera’, requiere acompañamiento profesional sostenido y redes de apoyo respetuosas a lo largo del proceso. Cuidar la infancia también implica cuidar los vínculos adultos y promover formas saludables de tramitar el conflicto”, finalizó.