Lo que hasta hace pocos años se veía muy lejos, finalmente está empezando a verse muy a menudo, y es que la inteligencia artificial se ha instalado en el sistema escolar. Niños de entre nueve y diez años llegan del colegio, abren la compu o sacan el celular y, antes de abrir el cuaderno, escriben una pregunta en un chatbot de inteligencia artificial y reciben textos perfectamente redactados, con estructura, vocabulario avanzado y hasta conclusiones.
Según datos recientes dados a conocer por medios estadounidenses, el 15% de los alumnos de secundaria en Estados Unidos admitió haber utilizado la IA para completar una tarea entera, frente al 11% registrado el año anterior, por lo que se trata de una tendencia que no va a menos.
Por otro lado, un experimento realizado en la Escuela de Negocios de la Universidad de Indiana, mostró que los alumnos que completaron una tarea con ayuda de IA obtuvieron un 10% más de puntuación y tardaron un 40% menos de tiempo, aunque fueron un 16% menos propensos a describir el resultado como trabajo propio. En otras palabras, no lograban explicar de manera correcta lo que habían “hecho”.
Y mientras los deberes, aparentemente, están hechos, la pregunta que padres y maestros se hacen es la siguiente: ¿realmente han aprendido algo?
Qué dicen los expertos
Los especialistas en educación y psicología digital coinciden en que la respuesta no está en los extremos. Prohibir la IA en casa es casi imposible de sostener y puede generar el efecto contrario: que los niños la usen a escondidas, sin ningún tipo de guía. Pero tampoco tiene sentido dejar que la utilicen sin límites ni criterio, como si fuera un juguete inofensivo.
Por ello, estos expertos proponen lograr una “integración consciente y supervisada”. Que los padres se interesen por cómo y para qué usan sus hijos estas herramientas, y de esa manera, se establezcan normas claras en casa —por ejemplo, que la IA puede usarse para buscar información o entender conceptos, pero no para redactar los trabajos directamente—.
Por otro lado, subrayan la importancia de que los entes encargados del sistema educativo diseñen actividades que requieran reflexión personal y no puedan resolverse con un simple “copia y pega”.
“La alfabetización digital ya no es opcional: es tan necesaria como aprender a leer o a sumar”
Educar y no restringir (alfabetización digital)
Para psicólogos y profesionales en el uso de herramientas de IA, la clave está en educar, no en vetar. Un niño que aprende desde pequeño para qué sirve una herramienta, cuáles son sus limitaciones y cuándo es apropiado usarla, tendrá una ventaja enorme frente a quien simplemente la usa sin pensar.
“La alfabetización digital ya no es opcional: es tan necesaria como aprender a leer o a sumar”, es lo que aseguran quienes trabajan a diario en el tema de la educación y las herramientas digitales.
Finalmente, como padres tenemos una tarea urgente, que es informarnos, involucrarnos y no delegar toda la responsabilidad a las escuelas y colegios. La conversación sobre inteligencia artificial y menores tiene que empezar en casa, en la mesa del comedor, con la misma naturalidad con la que antes se hablaba de los videojuegos o de las redes sociales.