13 ago 2026

Cuando la “libreta de almacén” vuelve a ser necesaria: ¿cómo manejarla correctamente?

La economista Gloria Ayala Person, se refirió a la mejor manera de manejar los créditos en la despensa de barrio. Esto, de modo a que el gesto solidario del amigo despensero, no pase a convertirse en un nuevo problema financiero para la familia.

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Días atrás, desde la Asociación de Almaceneros y Minoristas del Paraguay alertaban sobre el aumento de familias que recurren al crédito, o piden “anotar” sus compras en despensas de barrio, accediendo a la famosa “libreta de almacén” a causa de que el sueldo no alcanza.

Incluso, el representante de dicho gremio había mencionado que cada vez más personas llegan entre el 15 y el 20 del mes sin efectivo, por lo que se ven en la necesidad de pedir que se les anote la compra.

Para hablar sobre la forma correcta de llevar adelante la “libreta de almacén”, este medio contactó con la economista Gloria Ayala Person.

“Durante muchos años, la ‘libreta del almacén’ fue parte de la vida cotidiana de miles de familias paraguayas. Parecía un gesto de solidaridad entre vecinos, sin embargo, cuando esta práctica comienza a multiplicarse, deja de ser una ayuda ocasional para convertirse en una señal de alerta sobre la salud financiera de las familias”, empezó explicando la profesional.

Así, continuó diciendo que el hecho de que cada vez más personas necesiten comprar alimentos a crédito, significa en términos simples, que los ingresos ya no están alcanzando para cubrir los gastos básicos. “Y cuando una familia empieza a financiar la comida, el problema ya no es solamente económico; también afecta su tranquilidad, sus relaciones y su capacidad para planificar el futuro”.

“Y cuando una familia empieza a financiar la comida, el problema ya no es solamente económico; también afecta su tranquilidad, sus relaciones y su capacidad para planificar el futuro”

Dificultad también para el almacenero
Pero esta situación tampoco es sencilla para el dueño del almacén, explica Ayala Person, pues el pequeño comerciante también tiene que, entre otras cosas, pagar a sus proveedores, reponer mercaderías, cubrir salarios, alquiler, impuestos y servicios.

“Cada producto que entrega ‘anotado’ representa dinero que sale de su caja hoy, pero que quizás reciba varias semanas después o, en el peor de los casos, nunca recupere. Cuando las cuentas por cobrar aumentan, el negocio pierde liquidez y comienza a enfrentar dificultades para seguir operando normalmente”.

¿Qué pueden hacer las familias para evitar llegar a esta situación?
En cuanto a las recomendaciones para un buen manejo de los créditos en despensa, la entrevista mencionó que:

-El primer paso es elaborar una lista de compras antes de salir de casa y respetarla: Comprar sin planificación suele traducirse en gastos impulsivos que terminan encareciendo el presupuesto del mes.

-También conviene revisar qué productos realmente son indispensables y cuáles pueden esperar: Muchas veces pequeños gastos diarios, aparentemente insignificantes, terminan consumiendo una parte importante del ingreso familiar.

-Otra recomendación es organizar un menú semanal: Saber qué se cocinará cada día ayuda a comprar únicamente lo necesario, reduce el desperdicio de alimentos y evita visitas frecuentes al almacén para adquirir productos que no estaban previstos.

“La libreta del almacén puede seguir siendo un valioso gesto de solidaridad comunitaria en situaciones excepcionales. Pero cuando se convierte en una costumbre, deja de ser una solución y pasa a ser el reflejo de un presupuesto que necesita ser reorganizado”.

“Recuperar la paz financiera comienza por volver a equilibrar los ingresos con los gastos y recordar que la mejor deuda es aquella que nunca fue necesario contraer”.

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Gloria Ayala Person, economista.