En la última semana, algunos sectores laborales se pusieron en huelga Argentina, con un paro general el último jueves. Esto, en forma de rechazo a la reforma laboral impulsada por el gobierno de Javier Milei.
La reforma laboral de Milei, ha avanzado significativamente tras la sanción y reglamentación en 2024. Hoy, a febrero de 2026, se debaten y aplican nuevas modificaciones que buscan profundizar la flexibilización y la “modernización” del sistema.
Recientemente, la Cámara de Diputados ha dado media sanción a nuevas iniciativas que complementan la reforma inicial: como la posibilidad de pactar salario en moneda extranjera, que una porción del salario sea variable según el rendimiento del trabajador y, lo que generó el enojo en gran parte de la ciudadanía, que es extender la jornada diaria hasta 12 horas bajo esquemas específicos de organización del trabajo.
El Gobierno argentino justificó la medida señalando que varios sectores —como el industrial, energético y de servicios continuos— requieren esquemas más flexibles para competir internacionalmente.
¿Qué establece el artículo 44 de la reforma laboral?
Es el artículo 44, el que que introduce la posibilidad de aplicar jornadas diarias de hasta 12 horas en sistemas de trabajo por turnos o esquemas especiales. Sin embargo, esta reforma no elimina la jornada estándar de 8 horas diarias ni las 48 horas semanales establecidas históricamente en la Ley de Contrato de Trabajo.
Lo que introduce es la posibilidad de implementar esquemas de distribución distinta del tiempo laboral, siempre que exista acuerdo entre empleador y trabajador. La norma también establece que cualquier modificación debe quedar formalizada por escrito y no puede vulnerar derechos básicos como el descanso semanal obligatorio ni las licencias establecidas por ley.
En términos prácticos, el artículo 44 no impone automáticamente jornadas de 12 horas para todos los trabajadores, sino que habilita su implementación bajo determinadas condiciones contractuales y sectoriales.
¿Pago por horas extras seguirá vigente?
La respuesta a la pregunta es sí. Dicha reforma no elimina el pago de horas extras, por lo que, si la jornada supera el límite semanal legal, las horas adicionales deben abonarse con los recargos correspondientes establecidos en la normativa argentina.
Por otro lado, si la empresa “redistribuye” las horas dentro del tope semanal permitido, no necesariamente implicará un aumento salarial automático, ya que se trataría de una “reorganización” del tiempo y no de un incremento total de horas trabajadas en la semana.
Es decir, trabajar 12 horas en un día no garantizará un mayor ingreso si el total semanal permanece dentro del límite legal.
Sin obligatoriedad de las 12 horas de trabajo
Finalmente, la reforma no establece que todos los trabajadores deban cumplir jornadas de 12 horas. La aplicación depende de acuerdos individuales o colectivos y de la naturaleza del sector productivo.
Expertos laborales señalan que el debate ahora se centrará en cómo se implementará en la práctica y en la negociación entre sindicatos y empleadores. La reforma abre la puerta a mayor flexibilidad, pero también genera preguntas sobre equilibrio entre productividad y derechos laborales. El impacto real dependerá de cómo se aplique en cada sector.