Durante la Semana Santa, miles de creyentes paraguayos y del mundo entero, retoman prácticas que hacen parte de la tradición católica donde se juntan la espiritualidad, disciplina personal y la nutrición. Entre ellas, una de las más consultadas cada año es la relacionada con el consumo de carne.
Esto, a raíz de que durante estos días santos, la Iglesia Católica profesa actos que van desde la oración hasta ciertas formas de penitencia entre quienes profesan la religión desde hace años. Así pues, las decisiones sobre la alimentación adquieren un significado más simbólico, pues se trata de una práctica que se ha transmitido por generaciones y sigue siendo vigente aunque con interpretaciones diversas según cada familia.
En conversación con el Padre Víctor Luis Cabañas, el mismo explicó con lujo de detalle, todo lo que conlleva la alimentación durante los días santos, según la iglesia católica.
“No existe una regulación para cada día (de Semana Santa) pero algunas cosas entran incluso dentro del derecho canónico y dentro de la práctica religiosa en cuanto a qué o no comer, pero todo tiene más bien un sentido espiritual. Por ejemplo, el Jueves Santo no nos ni de ayuno ni de abstinencia, sino más bien nos habla de una moderación, de evitar los excesos”, empezó diciendo.
Ayuno obligatorio de entre 18 y 59 años
Sin embargo, el Viernes Santo, por ser el día más importante en cuanto a la penitencia, ya tradición habla de evitar comer carne. “Ahí sí la iglesia pide no comer carne, especialmente con personas de entre los 14 y 60 años. También el ayuno es obligatorio de entre 18 a 59 años”, continuó.
“El motivo acá es lo importante, pues se trata nada menos que de la muerte de Jesús, y atendiendo a que la carne siempre significó abundancia, fiesta y/o derroche, el no comer, representa un sacrificio, sufrimiento, conversión y una manera de recordar lo que Jesús hizo por nosotros”.
Finalmente, el sacerdote dejó en claro que la iglesia, más bien busca ayudar a la gente, a los creyentes, a vivir profundamente en la religiosidad. “Después, ahí ya vienen los alimentos tradicionales nuestros, como la sopa, legumbres, verduras, poroto, pescado, que siempre tenemos a mano durante estas fechas, justamente para en vez de la carne”.
Como explicó el padre Cabañas, la iglesia no busca regular “qué comer”, sino que invita más bien a vivir estos días con sobriedad, sacrificio y unión con la Pasión de Cristo.
JUEVES SANTO ¿qué se puede comer?
-Se puede comer normalmente.
-No hay obligación de ayuno ni abstinencia.
-Recomendación espiritual: Moderación en las comidas.
-Evitar excesos (fiestas, banquetes).
-Vivir un clima de recogimiento.
Motivo:
Se recuerda la Última Cena de Jesús (Mateo 26). Es un día de amor y entrega, no de penitencia estricta, pero sí de preparación interior.
VIERNES SANTO (día más importante de penitencia)
-La iglesia pide no comer carne (abstinencia obligatoria desde los 14 años).
-Ayuno obligatorio (18 a 59 años): Solo una comida fuerte al día.
-Dos comidas pequeñas si es necesario.
-¿Qué se puede comer?:
*Pescado
*Verduras
*Frutas
*Legumbres (porotos, lentejas)
*Sopas simples
Motivo: El Viernes Santo se recuerda la crucifixión y muerte de Jesús en el Calvario. La carne simboliza fiesta y abundancia, por eso se evita. El ayuno expresa: Sacrificio, Conversión, Unión con el sufrimiento de Cristo.
SÁBADO SANTO O SÁBADO DE GLORIA
-¿Qué se puede comer?: N hay obligación estricta universal, ero la Iglesia recomienda continuar con sobriedad y recogimiento. Algunos fieles prolongan el ayuno del viernes.
Motivo: Es el día del silencio, cuando Cristo está en el sepulcro.
“No se trata solo de comida, sino de dominar el cuerpo para elevar el espíritu y unirse a Cristo. Recordar que “no solo de pan vive el hombre” (Mateo 4,4) El verdadero ayuno que Dios quiere (Isaías 58), compartir con el pobre, perdonar y convertirse de corazón”, finalizó.