18 jul 2026

Padres que donan órganos a sus hijos: “Una nueva oportunidad, una nueva vida”

Hoy, Día Mundial del Donante de Sangre, no está demás rescatar la valentía los padres que no dudan a la hora de donar ya sea sangre, o un riñón, o parte del hígado a un hijo, de manera a que pueda seguir con su vida.

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Cada 14 de junio se celebra el Día Mundial del Donante de Sangre, según la Organización Mundial de la Salud (OMS). Dicha fecha, fue establecida en honor al nacimiento de Karl Landsteiner, descubridor de los grupos sanguíneos y ganador del Premio Nobel de Medicina.

De esta manera, se busca rendir homenaje a los donantes voluntarios de sangre, como así también, a quienes donan órganos. De hecho, recientemente una beba de tan solo cinco meses, tuvo a su propia madre como donante, pues la mujer donó parte de su hígado para salvar la vida de la pequeña, mediante un trasplante exitoso que se llevó a cabo en Brasil.

Desde el punto de vista científico, este procedimiento es posible gracias a la capacidad única que tiene el hígado de regenerarse. Una parte del órgano puede ser trasplantada al niño mientras el hígado de la madre vuelve a crecer y recuperar su función con el tiempo.

Cuando la ciencia y el amor de una madre se encuentran
Ahora, este caso de la beba paraguaya que recibió parte del hígado de su propia madre, justamente nos recuerda algo extraordinario, y es que hay momentos en los que los avances de la medicina y el amor de los padres caminan de la mano, asegura el doctor Robert Núñez, médico neonatólogo pediatra.

“Ser donante vivo no es una decisión sencilla. Implica someterse a estudios, afrontar una cirugía mayor, asumir riesgos y atravesar una recuperación. Sin embargo, cuando la vida de un hijo está en juego, muchos padres ni siquiera dudan en dar un paso al frente”, comentó el profesional

“Existe una frase que dice que los padres darían la vida por sus hijos. En casos como este, esa frase deja de ser una metáfora. Aunque la medicina reduce los riesgos al máximo, una madre que entra a un quirófano para donar una parte de sí misma, sabe que está asumiendo un desafío enorme con un solo objetivo: darle a su hijo una oportunidad de seguir viviendo”, agregó.

Asu vez, alegó que la ciencia hace posible el trasplante, ya que los médicos aportan conocimiento, experiencia y tecnología. “Pero el motor que impulsa muchas de estas historias sigue siendo el mismo desde siempre: el amor incondicional de una madre y un padre por sus hijos”.

Órganos, tejidos y células que pueden donar los padres
Por su parte, el doctor Hugo Espinoza, presidente del Instituto Nacional de Ablación y Trasplante (INAT), refirió que “la donación de órganos por parte de los padres se da más para con los bebés, hasta los 4 o 6 años, dependiendo del peso de la criatura, siempre que no sea muy grande. Eso se calcula mediante estudios como la tomografía”.

“En cuanto a órganos que pueden donar los padres a sus propios hijos, podemos hablar de un riñón, o una parte del hígado. Luego, están los tejidos como sangre, o también pueden donar células llamadas CPH (Células Progenitores Hematopoyéticas) que se usan en caso de enfermedades oncohematológicas como leucemia, linfoma, etc.”

“Por año realizamos cerca de 200 trasplantes anuales, incluyendo órganos, tejidos y células, ya abarcando niños y adultos”, prosiguió el profesional.

Buen estado de salud, requisito primordial para ser donante
Finalmente, el doctor Espinoza recordó que la mamá y el papá que desea ser donante, debe de estar sano, y en el sentido estricto de la palabra. “Con una persona adulta con sobrepeso, no se puede ordenar la donación, como así también, una persona que es bebedora (de alcohol) puede presentar el hígado graso y eso lo imposibilita directamente”.

La predisposición de los padres es siempre 100% pero no todos se encuentran en las condiciones de salud ideales para el procedimiento. “Este gesto corresponde a darle una nueva oportunidad, una nueva vida, a un hijo, más aún tratándose de enfermedades mortales en su evolución”, cerró.