En la madrugada del 14 y 15 de mayo de 1811, Paraguay dio su propio grito de independencia mediante valientes compatriotas que decidieron adoptar la soberanía y autonomía, para así liberar al país del control político de la corona española.
Sin embargo, la gesta que inicialmente había sido ideada para llevarse a cabo el 25 de mayo de 1811, tuvo que adelantarse. Y para explicarlo mejor hay que ir al inicio de esta gran historia.
El inicio de todo
La ciudad de Asunción del Paraguay, fundada en 1537, fue la primera capital de la gobernación del Río de la Plata. Desde allí partieron las expediciones que fundaron ciudades como Santa Fe de la Veracruz, Corrientes y la segunda Buenos Aires.
Las revueltas comuneras de principios del siglo XVIII, contra disposiciones de la Corona que afectaban el modo de vida de algunos sectores locales, iniciaron un proceso de pérdida del favor real. Este curso de acción se continuó con el encargo real al gobernador de Buenos Aires, Francisco de Paula Bucarelli, de dirigir la expulsión de los jesuitas no solamente de su jurisdicción, sino también de las gobernaciones vecinas.
Este proceso culminó en 1776, con la creación del Virreinato del Río de la Plata, con capital en Buenos Aires. En 1782 el virreinato fue dividido en gobernaciones militares y en ocho intendencias, siendo una de ellas la del Paraguay.
Cuando en 1810 los rioplatenses protagonizaron la Revolución de Mayo y forman la Primera Junta de Gobierno, trataron de poner bajo su autoridad a la intendencia del Paraguay. Los criollos locales se negaron a reconocer a este gobierno patrio, y repelieron exitosamente la expedición comandada por Manuel Belgrano.
A pesar de ello, el gobernador español Bernardo de Velasco sospechó que podría iniciarse alguna conspiración, por lo que ordenó limitar la tenencia de armas y licenciar a varios oficiales que habían combatido contra los rioplatenses. Estas medidas provocaron el descontento de algunos criollos locales, que comenzaron a planear un alzamiento.
25 de mayo de 1811, era la fecha
La conspiración fue alentada por Fulgencio Yegros, quien desde Itapuá previó la toma del poder para el 25 de mayo de 1811, para que coincidiera con el aniversario de la revolución rioplatense.
Yegros, de 31 años, marcharía de Itapúa hasta Cordillera, donde con Manuel Anastasio Cabañas y otro grupo de patriotas fieles a la revolución se pondrían rumbo a Asunción. Blas Rojas de Aranda, a cargo de tropas paraguayas en Corrientes, se sumarían la causa y en Asunción, los oficiales sublevados entregarían los cuarteles a los revolucionarios. Pero, algo inesperado ocurrió.
El gobernador español Bernardo de Velasco fue alertado de lo que tenían pensado llevar a cabo los compatriotas, por lo que estos, tuvieron que adelantar la revolución. Vicente Ignacio Iturbe, de 23 años, Pedro Juan Caballero, de 25 años, y otros conspiradores iniciaron reuniones en la casa de la familia Martínez Sanz (hoy Casa de la Independencia).
La toma del 14 y 15 de mayo
Así, en la noche del 14 de mayo, Pedro Juan Caballero, Vicente Ignacio Iturbe y otros criollos se apoderaron del cuartel local y pusieron en libertad a más de 30 detenidos. El pueblo y las tropas invadieron la plaza al grito de “Viva la unión” y, en la madrugada del 15, el capitán Caballero exigió a Velasco la entrega de todas las armas, la admisión de dos diputados adjuntos al gobernador y la destitución de todos los miembros del Cabildo.
A Velazco no le quedó de otra que entender que era inútil oponer resistencia, por lo que optó por aceptar las condiciones impuestas por los rebeldes. Al día siguiente se formó un triunvirato integrado por Velasco, José Gaspar de Francia y el comerciante Juan Zeballos.
En junio, se convocó a un congreso con la misión de nombrar una Junta Superior Gubernativa. El 20 de julio, esa junta envió una notificación a Buenos Aires en la que se comunicaba que el Paraguay se gobernaría a sí mismo.
Posteriormente, Paraguay celebró varios congresos constituyentes. En 1813 se estableció la forma de gobierno republicana y en 1814 se nombró a José Gaspar Rodríguez de Francia como dictador supremo.
El Acta de Independencia se firmó el 25 de noviembre de 1842, cuando gobernaba Carlos Antonio López. Varios países de América reconocieron rápidamente la Independencia del Paraguay; pero la Argentina lo hizo en 1852 y España, recién en 1880.