Llegó la primavera y alrededor de todos florece además de las flores, el cariño, el afecto y el amor hacia las personas que tienen un lugar especial en nuestros corazones.
De hecho, la primavera fue siempre sinónimo de obsequiar flores a novias, esposas y hasta a madres; sin embargo, en los últimos años y especialmente en este nuevo ingreso del mes de las flores, se percibe un detalle muy significativo: padres que eligen también sorprender a sus hijas con el obsequio de las flores amarillas.
“Esta tendencia (de regalar flores amarillas) nace principalmente a partir de ‘Floricienta’ (2004) y su famosa canción ‘Flores Amarillas’. En la historia, ella soñaba con que la persona que amaba llegara algún día con flores amarillas, y esa escena quedó en la memoria de toda una generación”, explicó a este medio, la paisajista Celeste Romero.
Así, muchos años después, las redes sociales y especialmente TikTok, recuperaron esa idea y la transformaron en una tendencia: “regalar flores amarillas con la llegada de la primavera”.
A su vez, la entrevistada lanzó un dato muy interesante. “Hoy ya no es solamente un regalo entre parejas; vemos padres que regalan a sus hijas, amigas que se regalan entre ellas e incluso personas que compran flores amarillas para sí mismas. Y también muchas personas se llevan flores simplemente para recibir la primavera en sus casas”, agregó.
Precisamente, cuentas relacionadas a temas sobre psicología aseguran que: “regalar flores amarillas a una hija es un gesto hermoso que simboliza alegría, energía positiva, amor familiar y buenos deseos para su vida o el inicio de una nueva etapa”.
“Hoy ya no es solamente un regalo entre parejas; vemos padres que regalan a sus hijas”
Significado de los demás colores de flores
Tradicionalmente cada color tiene un simbolismo, aunque por supuesto, puede variar según la cultura y la ocasión.
“El rojo está muy relacionado con el amor y la pasión; el rosa, con el cariño, la ternura y la gratitud; el blanco, con la paz, la pureza y la elegancia; los tonos lilas y violetas suelen transmitir serenidad, admiración y espiritualidad; y los colores naranjas se relacionan mucho con la energía y el entusiasmo”.
“Pero, más allá de lo que tradicionalmente significa cada color, la mejor flor para regalar es aquella que te hace pensar en la persona que la va a recibir. Ahí está el verdadero significado”, finalizó.