La caída del cabello es algo normal en toda persona, pues cada folículo piloso tiene su propio ciclo de crecimiento, descanso y renovación. Pero cuando se da que la pérdida es continua o más abundante de lo habitual, podría tratarse de alopecia.
Vale mencionar que la alopecia, conocida popularmente como calvicie, es la pérdida anormal del cabello. La más frecuente es la alopecia androgenética, que está detrás de la mayoría de los hombres.
En hombres, suele comenzar entre los 18 y 25 años y hacerse más visible con el paso del tiempo, especialmente en la zona frontal o en la coronilla. Puede afectar al cuero cabelludo y otras zonas de la piel en las que existe pelo, como las pestañas, las cejas, la barba, las axilas o la región genital, y puede manifestarse de formas muy distintas.
Puede darse como un retroceso progresivo de la línea del pelo en la frente, como pérdida difusa de densidad en toda la cabeza, como placas redondeadas y bien delimitadas donde el pelo ha desaparecido de golpe, o como una caída brusca y masiva de cabellos en el peinado o en la ducha.
Es un motivo de consulta muy frecuente en dermatología y, aunque muchas veces se considera un problema estético, puede afectar notablemente a la calidad de vida y a la autoestima de quien la padece.
Ante este tipo de situaciones, el diagnóstico preciso del tipo de alopecia es determinante, porque el pronóstico y las opciones de tratamiento son muy distintos: algunas formas son reversibles con un abordaje adecuado, otras pueden estabilizarse con tratamiento precoz y unas pocas, si se dejan evolucionar, pueden dejar una pérdida permanente.
Causas de la Alopecia
En la causa de la alopecia androgénica, la alopecia androgénica, es la causa más frecuente de pérdida de cabello en hombres. Y, hay que destacar dos factores, el genético y el hormonal. Aunque existe un componente hereditario, no se conoce el gen responsable, pues se trata de una herencia poligénica dominante.
El factor hormonal depende fundamentalmente de las hormonas masculinas o andrógenos que actúan sobre los folículos pilosos predispuestos genéticamente a la afección, provocando su miniaturización progresiva hasta ocasionar su atrofia completa y fibrosis.
Además, existen múltiples causas que producen la caída del cabello. Una dieta carente de nutrientes esenciales, problemas de tiroides, déficit de hierro, infecciones, estrés, anemia, exceso de cosméticos (como tintes), son factores que colaboran con la alopecia.
Los efectos colaterales de algunos tratamientos también pueden provocar caída del cabello, como la quimioterapia o las radiaciones.
¿Cómo prevenir Alopecia?
La clave para prevenir la alopecia masculina, especialmente la de origen androgénico (genética), es el diagnóstico precoz y el uso de tratamientos médicos preventivos. Además, se puede practicar cuidados del cuero cabelludo y llevar hábitos de vida saludables.
Cuidados del cuero cabelludo
-Lavado suave: Lava tu cabello regularmente con productos adecuados para tu tipo de piel, evitando frotar con fuerza.
-Evita el exceso de calor: No abuses del secador a altas temperaturas y evita tratamientos químicos muy agresivos.
-Protección: Protégete de la exposición solar extrema para evitar daños directos en los folículos.
Hábitos de Vida
-Dieta equilibrada: Asegura un buen aporte de vitaminas y minerales, especialmente hierro, zinc y vitaminas del grupo B, fundamentales para la salud capilar.
-Control del estrés: El estrés crónico aumenta los niveles de cortisol, lo que puede acelerar la caída del cabello.
-Masajes capilares: Masajear suavemente la zona puede mejorar la microcirculación y el riego sanguíneo en los folículos