Un inédito fallo judicial marcó un precedente en México, luego de que un tribunal resolviera que un perro deberá recibir una pensión alimenticia por parte del exesposo de su tutora tras el término de su matrimonio.
El protagonista de la historia es Lucas, un can de raza husky siberiano, cuya dueña recurrió a la justicia después de que su expareja se negara a seguir contribuyendo a su cuidado una vez concretado el divorcio.
La solicitud fue acogida por el tribunal considerando que la Constitución mexicana reconoce a perros y gatos como seres sintientes con derechos, por lo que se determinó que debía resguardarse el bienestar y la calidad de vida del animal.
Gracias a esta resolución, Lucas recibirá una pensión mensual de 700 pesos mexicanos (unos 250.000 guaraníes), además de un aporte para cubrir sus gastos veterinarios.
La decisión ha sido destacada por organizaciones animalistas y especialistas, ya que representa uno de los primeros casos en el país en que un tribunal ordena una pensión alimenticia para una mascota como consecuencia de un proceso de divorcio.
Cada vez son más los casos con pensión alimentaria para perros
Turquía: Los jueces han establecido compensaciones económicas periódicas (como “pensión felina o canina”) en procesos de separación para garantizar el nivel de vida de las mascotas.
España y Francia: Modificaron sus códigos civiles en los últimos años para dejar de considerar a los animales como simples “bienes muebles”, regulando custodias y aportes económicos obligatorios para su cuidado.
Brasil: Existen fallos donde tribunales condenan a exparejas a sufragar los costos de manutención y veterinaria de varios perros y gatos compartidos del matrimonio.
¿Podría darse también en Paraguay?
En Paraguay, si bien por el momento no existe una ley ni una figura judicial que establezca una “pensión alimenticia” obligatoria para mascotas tras una separación o divorcio, y la aplicación es exclusivamente para personas (hijos o cónyuge), figuras reconocidas por trabajar recatando y cuidando animales, como Diana Camarasa, esperan que el caso de Lucas se replica alguna vez en el país.
“Sería una maravilla que se pueda dar algo así en el país. Pero, acá la mentalidad está todavía muy lejos”
“Hace poco, en Paraguay tuvimos el caso de una mujer que en redes contaba que se separó de su pareja y que el perro necesitaba realizarse un tratamiento muy caro, por lo que ella no podía costearlo sola. Pero seamos honestos, acá en Paraguay ni siquiera le pasan la prestación a los hijos, menos se va dar con un perro”, empezó comentando la animalera, quien igualmente se mostró feliz con la noticia que llegó a México.
“Sería una maravilla que se pueda dar algo así en el país. Pero, acá la mentalidad está todavía muy lejos, aún hablamos de que son perros nomás, que andan por la calle y que son solo para cuidar la casa. Por ello, y aunque nuestra ley ya acepta que los animales son seres sintientes, es muy difícil que se pueda dar un caso así”.
Finalmente, la Ley N° 4840 de Protección y Bienestar Animal, solamente regula el cuidado, la tenencia responsable y castiga el maltrato o el abandono, pero no contempla aspectos patrimoniales de familia ni manutención postseparación.