Yulixa Toloza, una mujer de 52 años encontró el peor final posible y su caso está alcanzando el más alto grado de indignación en Colombia.
El pasado 13 de mayo, la mujer había ingresado a un local que ofrecía el servicio de liposucción láser bajo sedación, en un barrio de Bogotá. Tras el procedimiento, presentó severas complicaciones de salud y fue sacada inconsciente del lugar por el personal, quienes la subieron a un carro privado. A partir de ahí, nadie más supo de su paradero.
Tras varios días de búsqueda intensa, el cuerpo sin vida de Yulixa fue encontrado abandonado a la orilla de una carretera entre los municipios de Apulo y Anapoina, en Cundinamarca. El cadáver presentaba ya un avanzado estado de descomposición.
Más tarde, se supo que el establecimiento al cual había acudido la mujer para dicho procedimiento estético, no contaba con permisos sanitarios ni habilitaciones, y quienes realizaron la intervención carecían de títulos médicos, por lo que eran falsos cirujanos. Se trata de un centro clandestino en el que ya se habían llevado a cabo otros procedimientos.
Una vez iniciada la búsqueda de Yulixa, en redes sociales se hizo viral un corto de video en el que se la puede ver tirada en el piso de la “clínica”, siendo levantada y arrastrada por su supuesto enfermero. Yulixa estaba con la mirada perdida, respirando con dificultad, sin poder hablar y un raro color en la piel, mientras las personas trataban de darle de beber y de comer.
Investigaciones y aprehendidos
El vehículo utilizado para trasladar y ocultar el cuerpo fue rastreado por la policía colombiana hasta un garaje en Cúcuta. Los principales administradores del centro estético huyeron a través de la frontera, pero las autoridades confirmaron la captura de varios sospechosos y presuntos responsables (incluyendo detenciones coordinadas con autoridades de Venezuela).
La Fiscalía General de Colombia, confirmó que los detenidos son María Fernanda Delgado Hernández, de 30 años, y Edinson José Torres Sarmiento, de 40 años, Jesús Hernández Morales y Kelvis Sequera Delgado; además de Eduardo David Ramos, quien habría realizado el procedimiento que acabó con la vida de Yulixa.
Fuerte control sobre establecimientos
Puesto que el local, que llevaba por nombre “Beauty Láser”, operaba como peluquería y otros tratamientos de belleza, sin autorización para realizar intervenciones médicas ni personal ni equipos necesarios para atender una emergencia médica, como la que se cree se presentó con Yulixa, vuelve a poner sobre la mesa la falta de regulación y control de las entidades competentes.
Por ello, Carlos Fernando Galán, alcalde de Bogotá, ha pedido a la Secretaría de Salud y a las demás alcaldías, a “reforzar los operativos de control a clínicas para verificar documentación, cumplimiento de normas y legalidad de su actividad comercial”.
Galán, enfatizó que la terminología correcta para este caso no es negligencia ni mala práctica médica: “A Yulixa la asesinaron”, aseguró. Denunció finalmente que fue un engaño perpetrado en un centro ilegal sin ningún tipo de control, donde posteriormente abandonaron su cuerpo de forma inhumana.