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30 de Junio, 2010 | El Análisis de Dario Abelardo Cárdenas

Ya hicimos historia, vamos por más

La selección nacional cumplió con la promesa con el que se fue al Mundial; es decir, jugar el bendito quinto partido. Lo hará después de eliminar por penales a la selección japonesa en octavos, y llenando el cuarto cupo sudamericano, tras Brasil, Argentina y Uruguay. La clasificación trajo una alegría imborrable en todos los corazones de los compatriotas diseminados a lo largo y ancho de la República y de los que se encuentran fuera del país.

Doblegar a los nipones generó una regresión en nuestro fútbol. Volvimos a ser amarretes y defensivos, ante una selección que no generó el vértigo que esperaba el “Tata”, y que para todos los especialistas era ganable sin tener que pasar por tanto trámite que nos llevó a la tanda de penales.

“Hay que sacarle el ritmo”, dijo el adiestrador argentino. Para ello puso a Ortigoza en el medio y éste arrastró su natural lentitud y no aportó el manejo productivo de la pelota como esperábamos y para lo que se lo convocó. Japón esperó agazapado y la Albirroja también fue demasiada cauta, por lo que vimos un primer tiempo muy modesto.

En la segunda mitad, la selección paraguaya mejoró porque la pelota transitó mucho más rápida hacia los delanteros. Sin embargo, las posibilidades generadas por Barrios, Roque y Haedo después de ingresar por el improductivo Benitez.

Los penales, que siempre son una ruleta rusa, vinieron de la mano de la fortuna, precisión y personalidad generada por los penaleros paraguayos. Incluso le dieron la posibilidad a “Tacuara” Cardozo de borrar esa imagen negativa que todo el mundo tiene de él jugando por la selección. Pidió patear el quinto penal y lo hizo con la misma clase y frialdad con que transformó muchos penales en el Benfíca. Y después lo imborrable, lo inolvidable, la alegría inmensa que desborda a todo el pueblo paraguayo, de llegar por primera vez a meternos entre los ocho mejores del mundo.

ESPAÑA, NO NOS IMPIDE SOÑAR

El equipo español cumplió hasta ahora con su condición de favorito. Tras el tropezón ante Suiza, hoy es un claro candidato a dar la cara por Europa. Eliminó casi sin problemas a Portugal, a pesar de la cifra corta y ahora se regodea haciendo cálculos para semifinales. Pero, la cosa no será fácil para los chicos del “Bigotón” Del Bosque. Es otro partido, en donde la recuperación física y médica de los jugadores paraguayos será fundamental para poner al mejor once en la cancha, en donde volveremos a ocupar nuestra condición habitual de no ser considerados favoritos del juego. Ese peso lo va a llevar España y es una situación en donde Paraguay se siente mucho más cómodo y puede generar partidos increíbles.

Hasta ahora, la meta está cumplida, pero, por qué no soñar con jugar los siete partidos del mundial. Para ello Paraguay debe recuperar su osadía y dentro del equilibrio que debe tener todo equipo serio, salir a buscar a los españoles y sorprenderlos en su guarida, esperando que por fin, los delanteros tengan su cosecha de goles.

Por Darío Abelardo Cárdenas

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