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30 de Mayo, 2010 | /opinions/list

Obama, Lula y la Carta del Misterio

La Cancillería brasileña no salía de su asombro el martes 18 cuando la jefa de la diplomacia estadounidense Hillary Clinton afirmaba que debían continuar los esfuerzos para una nueva ronda de sanciones a Irán por parte del Consejo de Seguridad de la ONU a raíz de su plan nuclear. Clinton redobló la dureza de su postura el jueves 27 al afirmar que Brasil hace más peligroso el mundo después de los acuerdos de Teheran el lunes 17, firmados por los anfitriones con Brasil y Turquía, dado que le hace ganar tiempo al régimen de Teherán para intentar evitar nuevas sanciones.

Recordemos que a través de este compromiso Irán acepta enviar 1.200 kilos de uranio enriquecido al 3,5% a Turquía para que desde allí se haga llegar a Francia o Rusia para que lo enriquezcan solamente hasta el 20%, lo necesario para usos pacíficos. Si el uranio llega al 90% de enriquecimiento puede ser utilizado para fabricar armas nucleares. Además Irán acepta la verificación de sus actividades nucleares por la Agencia de la Energía Internacional de la ONU.

EEUU sostiene que esto es insuficiente principalmente por dos motivos: 1) la cantidad de uranio enriquecido. Washington afirma que si bien en octubre de 2009 la propuesta internacional proponía que fuera esa cantidad -1.200 kilos- la que el régimen de los ayatolas entregara al exterior, desde entonces Irán ha duplicado la cantidad de enriquecimiento de uranio y por lo tanto esos 1.200 kilos son hoy una parte más pequeña que la que era entonces; y 2) Irán afirma que va a continuar enriqueciendo uranio más allá de este acuerdo.

Hasta aquí los hechos. Lo sorprendente es que la Cancillería brasileña, enojada por la reacción estadounidense de rechazo a lo que Brasilia considera aunque sea un paso para disminuir la tensión, filtró una carta del 20 de abril de Barack Obama a Lula en la cual el propio presidente de los EEUU le hablaba de que le parecía razonable esa cantidad de 1.200 kilos. Lula fue más lejos al apuntar que todo lo que le planteó con el primer ministro turco Recep Tayyp Erdogan a Mahmoud Ahmadineyad el domingo 16 en Teherán seguía un guión aceptado por Washington.

La reacción de Wahington no se hizo esperar. El diario Folha de Sao Paulo en su edición del sábado 29 cita a fuentes estadounidenses que, bajo de condición de anonimato, dicen que EEUU no le autorizó a Brasil ni a Turquía a negociar en nombre de los estadounidenses y que lo que Obama escribía en la carta del 20 de abril era solamente un conjunto de comentarios. Pero el diario apunta que las explicaciones no aclaran por qué entonces Obama menciona en la carta la cantidad específica de 1.200 kilos.

El enigma sigue. En política es mucho más lo que permanece en la oscuridad de las tratativas que ante la luz pública. Pero lo cierto es que la movida brasileña y turca puso en condición incómoda a la ofensiva de Washington en su intento de nuevas sanciones, que podrían ser tratadas en junio. Ahora habrá que ver la postura que asumen China y Rusia, dos países con derecho a veto en el Consejo de Seguridad de la ONU, países que son generalmente reacios a estas sanciones pero que ahora parecían estar dispuestas a aceptarlas. Eso antes del acuerdo entre Brasil, Turquía e Irán. Estas dudas permanecerán por lo menos hasta junio.

Carlos Martini
Sociólogo. Periodista. Docente.

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