Jueves, 17 de Mayo de 2012, 01:18 (04:18 GMT)
Columna

La Tecla a Fondo

Libertad de prensa, esencial para la democracia (*)

En estos días cobró relevancia un juicio planteado contra periodistas y directivos del SNT por supuesta difamación, calumnia e injuria en perjuicio de un abogado.

Stronistas New Age

Corrían los primeros meses del año 1977. Stroessner estaba cumpliendo su segundo período presidencial después de la reelección que le había habilitado la Constitución de 1967. Era necesario hacer algo para que el “único líder”, el “segundo reconstructor” continuara en la Presidencia de la República. No había otro que pudiera conducir esta Nación a “su destino de grandeza”. Allí apareció Argaña liderando junto a otros fanáticos dirigentes stronistas aquella asamblea histórica donde se pidió el cambio de la Constitución para que el “heredero del Centauro de Ybycuí” pudiera ser reelecto de nuevo y ya sin limitaciones. Así se reformó el artículo 173 de aquella Carta Magna y tuvimos Stroessner y dictadura por otros 12 años más, completando 34 años de lamentable historia de dictadura, hasta que sobrevino el golpe de 1989.

La culpa es del otro, ¡siempre!

Tenemos encima la epidemia más grande de dengue en los últimos años, con 30 muertes confirmadas y otras decenas por comprobar asociadas a este mal. Miles de ciudadanos atacados por la enfermedad, hospitales abarrotados, protocolos médicos confusos o incumplidos, personal sanitario sobrepasado, muertes por negligencia, desesperación ciudadana y gobernantes que confunden aún más y optan por echar la culpa de todo o a la prensa (¡oh, costumbre no cambiada en épocas del cambio!) o a la ciudadanía. Si me permiten, esta situación me genera algunas reflexiones que, sin pretenderlas exhaustivas ni absolutas, creo relevante expresarlas…

La independencia que nos falta celebrar

Estos “paraguayismos” ya no deben ser paraguayos.

Ganas de joder a la gente

Lo que voy comentar no es nada nuevo. Es más, tiene años, décadas y quizás siglos de existencia. Se trata de la vocación innata para joder a la gente de la cual hacen gala políticos, autoridades y funcionarios públicos. Es, vale aclarar, una costumbre generalizada que, como tal, también admite sus excepciones, a las cuales no me voy a referir.

Don Seba, mi héroe civil del 2010

Propongo firmemente a Don Seba como Héroe Civil del año 2010. Don Sebastián Romero. ¿Quién es? Sebastián Romero, 65 años, padre de 7 hijos y de profesión albañil. Si no lo conocen, es quien hace unos días repitió una “hazaña” que capturó la atención pública para defender los derechos de todos los ciudadanos: se trepó a una antena del edificio del IPS y desde allí reclamó que mejore la atención a los asegurados.

Esperanza marchita

No tengo el placer ni el honor de conocer al Dr. Félix Ayala. Pero recojo las opiniones de muchos de sus colegas, de los profesionales que trabajan con él, de los pacientes que han sido beneficiados con su tarea médica o su función de administrar un hospital público. Y sumo a ello el nauseabundo tufo politiquero que envuelve su destitución como director del Hospital Nacional de Itauguá, y todo ello me lleva a pensar que la esperanza en un cambio real, en una mejor manera de administrar la cosa pública, la esperanza en un sistema de salud eficiente y profesional, se va marchitando sostenidamente.

El voto de los no votantes

No sé por qué se habla de que hubo un ausentismo tan grande en las elecciones del domingo 7 pasado. Yo creo que no hubo ausentismo. Al contrario, hubo 100 % de participación y expresión ciudadana. El voto de los ausentes también existe.

Recordemos a Don Feliciano

¿Se recuerdan de Feliciano Martínez? Fue el intendente que convirtió a Atyrá en la ciudad más limpia del país, la “capital ecológica del Paraguay” y la “octava ciudad más saludable del mundo”. Don Feliciano fue electo intendente como representante de la ANR, pero trabajó con el sentido ciudadano: incorporando a todos los atyreños en su proyecto municipal. Con el ejemplo y el trabajo cotidiano con los vecinos, construyó una visión para los atyreños y logró transformar la cultura de los habitantes de esa ciudad. Durante 5 años, Atyrá fue mirada como un ejemplo, como un oasis de salud y limpieza en medio de las malas prácticas. La gente de Atyrá se llenó de orgullo con esta conquista comunitaria y la hizo suya.

Elemental, querido Rafa…

¿Por qué los ciudadanos debemos vivir entre rejas y los delincuentes andan libres por las calles, delinquiendo a diestra y siniestra? ¿Por qué las sucursales bancarias o la farmacia del barrio deben tener guardia de seguridad mientras pagamos 250 millones de dólares de presupuesto por una Policía Nacional? ¿Por qué una plaza debe estar enrejada para que las familias puedan disfrutar de ella, mientras que las plazas que no lo están son zona liberada para los vándalos organizados en barrabravas? ¿Por qué la gente común no puede ir a los espectáculos deportivos sin correr el riesgo de ser atropellado, asaltado y acuchillado por los vándalos organizados en barrabravas y financiados por los dirigentes deportivos?

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