Artes visuales - Grabado y dibujo
Un singular filón del arte paraguayo constituye el grabado, que tuvo su primera escuela importante en el Taller de Grabado Julián de la Herrería, del Centro de Estudios Brasileros, creado en 1956. Inicialmente dirigido por Edith Jiménez, luego estuvo a cargo del maestro brasileño Livio Abramo, quien llegó al país en 1962 para cumplir una valiosa labor cultural de 30 años, hasta su muerte.
Abramo trajo las técnicas del grabado moderno y de sus orientaciones surgieron varias generaciones de cultores de este arte, empezando por la pionera, integrada por Olga Blinder, Leonor Cecotto, Lotte Schulz, Jacinto Rivero, Miguela Vera y la mencionada Edith Jiménez. En este campo no se debe olvidar el nombre de Josefina Plá, que desarrolló una línea singular, con motivos indígenas y populares.
El dibujo dio también artistas destacados desde las primeras décadas del siglo XX, cuando aparecieron dos destacadas figuras: Miguel Acevedo y Andrés Guevara, que captaron admirablemente los tipos humanos de la época. Años después, otros dibujantes como Jenaro Hindú, Luis Alberto Boh y Selmo Martínez crean un lenguaje entre lo fantástico y lo surreal.
Y el maestro Livio Abramo aportó lo suyo también en este campo.
